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Hola a todos, espero que se encuentren bien, el día de hoy, pienso en contarles, una historia que se relata mucho entre la familia de mi papá, más que nada en épocas como ésta, acerca de unos eventos medio extraños que ocurrieron hace algunos años, en fin, sin más, vamos para allá.
Cobrizo y esmeralda
Hace aproximadamente veinte años, hubo una pequeña fiesta celebrando los quince años de una de mis tías. Después de todo, al finalizar el evento que para nada fue masivo, mi tía (a quien de ahora en adelante me dirigiré como L) se reunió con sus hermanos y primos y decidieron abrir los regalos. Una a una, las envolturas volaban y terminaban en el suelo, nada llamaba la atención de L, se encontraba lo típico, ropa, artículos de belleza, zapatos, maquillaje, hasta que, de repente, un paquete envuelto en periódico llamó su atención.
Tenia alrededor de tres capas de periódico y mucha cinta, que sin dificultad rompió, dentro, para su sorpresa, se encontraba una muñeca bellísima, era de porcelana, su piel era blanca y suave como la seda, tenia unos ojos tono jade, que relucían y se abrían y cerraban dependiendo de la posición de la muñeca, sus cabellos eran del color de una llama viva peinado en dos sencillas trenzas y llevaba también un vestido verde con el diseño de unas margaritas, además de unas medias blancas y unos zapatos de charol negro y muy brillantes.
Al verla por primera vez, quedó maravillada y trató de buscar en el envoltorio, el nombre de la persona que se la había regalado, sin mucho éxito. Se resignó al final, y simplemente decidió ir a mostrar a todos el regalo tan bonito que le habían dado.
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| Ejemplo más parecido a la muñeca de L |
Alegre y entusiasmada se encontraba, estaba tan feliz de haberla obtenido de regalo que casi inmediatamente, decidió llevarla a su habitación y acomodarla por ahí, sin embrago, ese sería el inicio de todo.
La muñeca, acostumbraba a cambiar de posiciones, algunas veces, unas muy extrañas, pero nadie le tomaba mucha importancia, a final de cuentas, era un objeto y podía caerse como los demás, ¿no es así?
L pasaba mucho tiempo también con la muñeca, le cepillaba sus cabellos y a veces la llevaba consigo a donde fuese que saliese, otras, limpiaba sus zapatos, que por algún motivo raro, se notaban sucios y un poco desgastados.
Pronto, sus primos comenzaron a percatarse, de que la muñeca los seguía con los ojos, cuando entraban a la habitación y también cuando salían, muchas veces y por eso, ya no querían ir con L a su habitación, les daba miedo la muñeca.
Cuentan que, en una ocasión, uno de ellos, fue a la habitación de L por algo que se les había olvidado, ya que todos jugaban en el patio, al entrar sintió de inmediato una mirada pesada, pero le restó importancia, nadie estaba allí más que él, tomó lo que buscaba, y antes de salir, decidió echarle un vistazo a la muñeca, la cual, tenia los ojos cerrados, algo no estaba bien, decidió acercarse un poco más y de repente, ésta, abrió los ojos y lo observó fijamente, el chico se asustó mucho y salió del cuarto despavorido.
Pero, los acontecimientos raros, no cesaron allí, además de que movía los ojos, por las noches, los padres de L, decían que escuchaban una risa aguda, proveniente de la habitación de la misma a altas horas de la noche, y no se atrevían a acercarse por temor a despertar a su hija.
Pronto, la muñeca comenzó a cambiar de sitio, a veces, aparecía en el baño, otras en la cocina, otras veces, no la encontraban, y otras, pues, permanecía donde la dejaban. Después de todo esto, L y su familia comenzaron a sospechar de este misterioso regalo, ya que también notaron que sus zapatos se encontraban más y más desgastados con el pasar de los días.
el hecho que terminó por confirmar sus sospechas, ocurrió una noche con lluvia fuerte sin truenos, todos dormían, menos G, el hermano pequeño de L, se removía entre las sabanas y cerraba los ojos con fuerza, no era la primera vez que no podía dormir por temor a la muñeca que parecía tan tierna, pero irradiaba un aura oscura.
Abrió los ojos y comenzó a sudar cuando escuchó la puerta de su habitación abrirse, lentamente, como en las películas de terror que veía con su padre, crujió un poco y después se cerró. Escuchó unas pisadas suaves, que se dirigían de manera pausada hacia su cama, tapó su cabeza con las cobijas y comenzó a temblar y a llorar, pronto, escuchó risitas agudas, que provenían de los pies de la cama, cuando cesaron abruptamente, temeroso, decidió sacar la cabeza de las sabanas para averiguar que era lo que había pasado, tomó una linterna que mantenía en su mesita de noche y comenzó a alumbrar el espacio de donde provenían los ruidos, cuando, vio unos dedos pequeños sostenerse del final de la cama, de nuevo una risa, pero esta vez más malvada y temblando, observó como unos ojos brillantes color jade se asomaban y lo observaban lentamente, no aguantó más y gritó, gritó como si nunca lo hubiera hecho antes, despertando a toda su familia, los cuales vinieron a toda velocidad a la habitación para encontrarse con G llorando y a la muñeca en el suelo inmóvil.
Desde allí, se decidió tirar a la muñeca a la basura, que fue lo que hicieron los padres de L, sin embargo, cuando ellos no miraban, la sacó del cesto y la escondió muy bien.
Hoy en día L conserva aún la muñeca, y también, la de cabellos rojizos, dejó de realizar actos extraños, no volvió a moverse más, no se escuchó su voz de nuevo y tampoco volvió a mover los ojos hacia una dirección extraña.
Todos recuerdan eso como una tontería y le restan importancia, sin embargo, yo sé que algo malo estaba pasando allí, y aunque aún no se sepa quien fue la persona que regaló tal cosa, lo cierto es que, no tenia buenas intenciones.
Buenas noches a todos...
-Raesimsae