domingo, 13 de octubre de 2019

Scary Stories I

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Hey, hola, espero que se encuentren muy bien, como es el mes de octubre y me encantan todo tipo de cosas en cuestión al terror, hoy les traigo uno de mis relatos de terror predilectos, la historia de Robert, el muñeco maldito, que casualmente inspiró la saga de películas de Child's Play, y bueno, sin más, vamos para allá.

Robert, el muñeco maldito
Se cuenta que, por el año de 1896, el hijo único de una familia de Key West, Florida, recibió un regalo por parte de una empleada de la servidumbre, un muñeco. Muñeco que media al menos unos tres pies de alto, relleno con paja, cosido con alambre y vestido con un traje de marinero. Eugene, pronto se encariñó con él y lo llamó, Robert.
Sin embargo, poco después se percatarían de las verdaderas intenciones de sus empleados, y es que, desconocían el origen de éstos, desde las Bahamas, no se dedicaban a otra cosa que no fuera la brujería y el vudú.
La inocencia que externaba el niño, cada vez que era visto con el muñeco, poco a poco fue transformándose en preocupación. A pesar de que los padres de Eugene creían que simplemente se trataba de su amigo imaginario, comenzaron a sospechar pronto de un peligro que se sentía inminente, ya que, escuchaban a su hijo hablando muchas veces con alguien más, a pesar de encontrarse completamente solo.
Asimismo, los vecinos afirmaban que cuando la familia salía de casa, veían al muñeco andando por la casa como si nada, o asomándose por las ventanas, como si hubiese cobrado vida. Y además de todo ello, el niño comenzó a tener terribles pesadillas, y muy asustado les decía a sus padres que en realidad el muñeco se movía por cuenta propia.
En una ocasión, cuando el silencio reinaba la casa y todos dormían, se escuchó un estruendo horrible y muy fuerte, que procedía de la habitación del niño, cuando los padres de Eugene entraron a la habitación del chico, se encontraron con los muebles de la habitación casi todos volcados y un desastre en general, cuando pidieron una explicación al niño, el llorando les dijo: "No fui yo, fue Robert".
Sus padres, hartos de escuchar todo tipo de cosas relacionadas con el muñeco, y temiendo por la salud de su hijo, encerraron al muñeco en el ático, donde pasó allí una eternidad, cubriéndose de polvo.
Tiempo después, cuando los padres de Eugene habían fallecido ya, éste, recibió como herencia la casa de sus padres, así que decidió también mudarse con su esposa y desempeñar la labor de la que ahora vivía, el ser pintor. Como sabía que su antigua casa no era para nada pequeña, decidió apropiarse de todo espacio vacío para así tener más lugares donde poder guardar lo que creía conveniente, tardó poco en descubrir al muñeco y lo rescató, recordando con cariño a su antiguo compañero de juegos, sin embargo, el ambiente en la casa, pronto volvería a cambiar.
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Robert, en el museo de Key West.
Pronto, cosas raras volvieron a suceder, en primera estancia, la esposa de Eugene, comenzó a afirmar que el muñeco cambiaba de expresión, como si tuviera emociones, de nuevo, los vecinos atacaron con el mismo argumento, acerca de que veían al muñeco moverse por la casa, y los niños de una escuela cercana, parecían asustados de pasar por la casa de los Otto, debido a que decían que el muñeco los espiaba por las ventanas.
Otto, harto de todo esto, decidió volver a llevar al muñeco al ático, donde permaneció allí hasta que la casa se puso en venta, no obstante, a pesar de haberlo llevado al ático de nuevo, se escuchaban algunas pisadas y risas que nadie sabía de donde provenían.
Eugene falleció en el año 1972 y su esposa puso rápidamente la casa en venta, con todo y muñeco. Robert, se mantenía olvidado en el ático hasta que la hija del matrimonio que había comprado la casa, encontró al muñeco y quedó fascinada con él, rápidamente decidió bajarlo y darle un lugar junto con sus otros muñecos. A pesar de todo lo que la niña había hecho por el muñeco, a éste pareció no agradarle para nada, y extrañando a su antiguo dueño, comenzó a asustar de una manera cruel a la pequeña, la cual despertaba a sus padres gritando en la noche diciendo que el muñeco del ático, trataba de matarla.
Robert, después de todo lo que había hecho, fue sacado de la antigua casa de los Otto, para poder ser enviado al museo, el Martello Gallery Key West and Historical Museum, lugar donde puede ser visto hoy día. Aún abraza a su león de peluche y viste su traje de marinero característico que le brinda una pinta escalofriante, y a pesar de todo, le gusta que se hable de él. Los guardias del museo afirman que los movimientos, golpeteos y ruidos que escuchan provenientes de la exhibición de Robert, son más activos por el mes de octubre, además de presentar suaves y sutiles cambios de posición algunas veces.
Y para hacerlo todo más extraño, no permite que se le tomen fotos o vídeos sin su permiso, ya que, al intentarlo pueden salir borrosos, no grabarse, o en el peor de los casos, Robert puede enviarles una maldición, de la cual se sabe que es sumamente peligrosa, debido a que podemos encontrarnos con varias cartas, notas y fotos alrededor de su exhibición pidiéndole al muñeco que retire tal maleficio de ellos. Para pedirle permiso, se tiene que preguntar directamente a éste, y si éste inclina su cabeza ligeramente hacia un lado no habrá ningún problema, sin embargo, si se queda quieto, queda bajo tu propio riesgo el hacerlo, ya que con el simple hecho de tratar, burlarte o no tomarle la seriedad a este asunto, podría acarrearte su famosa maldición, a ti y a tus seres queridos...

Como dato curioso, recibió una adaptación cinematográfica en el 2017. En lo personal, no la he visto, pero supongo que debería darle una oportunidad, y ustedes también, amo todo este relato en general, por todo el misterio que esconde detrás de sus acontecimientos. Algún día, también me encantaría visitar el museo donde se encuentra, para poder conocerlo en persona. Y bueno, eso es todo por el día de hoy, ¡nos vemos en la siguiente! :D

-Raesimsae

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